Agradecimiento: Laura Vainio

En las tranquilas calles de las periferias de Helsinki, es donde el mítico arquitecto finlandés decidió establecer su estudio al abandonar su primer despacho en el área más central de la ciudad en 1955, por necesidad de mayor espacio, debido a la alta demanda de trabajo que estaba recibiendo en ese entonces. Es una muestra de sencillez, eficiencia y sensibilidad en el diseño. Compuesto por dos blancos volúmenes que rodean un patio con características teatrales y en armonía con la naturaleza, transmite la calma necesaria para llevar un despacho de diseño al mismo tiempo que recoge la luz necesaria para dicha tarea. Se trata de una modesta construcción, con una planta baja de servicios y una planta alta dedicada al área de taller. Se compone volumétricamente como una “L” en la que se abraza una porción del terreno que desciende levemente hacia el sur-oeste. Las caras exteriores de esta composición son planas y sobrias y en su interior destaca el gesto de un arco que rodea este patio interior y lo convierte en una especie de pequeño teatro. que remata en un muro que hace de telón de fondo.

Plantas del Estudio Aalto

En su exterior parece una casa cualquiera realmente, porque una de las características generales de la obra de Aalto es la discreción hacia el exterior, sus edificios se abren hacia el interior, mientras que hacia afuera son bastante austeros y discretos. El exterior es definido por muros de ladrillo blanco con las aberturas necesarias, rodeado de de un jardín que hace una barrera hacia la calle y los vecinos. Las características de estos volúmenes hacia el exterior son bastante comunes de la arquitectura típica moderna de Helsinki y sus alrededores, pensada principalmente para la eficiencia climática, el aprovechamiento de la luz y la privacidad de sus habitantes.

Al entrar en el edificio es donde las cosas toman un giro, la riqueza del espacio definitivamente está pensada hacia sus espacios interiores y va en aumento a medida que nos adentramos en el programa del edificio. En la planta baja podemos conseguir la parte puramente funcional del edificio, los aseos, la cocina, el comedor, almacenes y algun despacho privado. De esta parte del programa destaco la sensibilidad del gesto de colocar esa vela de tela sobre la mesa para generar una atmósfera cálida sobre la mesa. Al subir a la primera planta es donde encontramos las zonas más nobles del edificio. Como la zona de trabajo de los arquitectos asociados, con luz directa en ambas caras del volumen para aprovechar al máximo las horas de sol. esta larga nave es articulada a través de vigas y una cubierta inclinada que cae hacia el patio interior. En esta zona de trabajo, se conserva el archivo de planos originales del despacho que se amontonan en una formidable matriz de cajas y rollos de planos organizados en proyectos. Otro punto interesante del despacho era un área de exposición de láminas que se ilumina a través de un tragaluz, donde Aalto presentaba sus proyectos a clientes.

Luego tenemos el despacho principal donde se llevaban los proyectos, este espacio a doble altura con vistas hacia el jardín interior se caracteriza por su pared curva que da una perspectiva muy interesante y además aprovecha al máximo la luz solar proveniente del sur al tener la pared curva mayor superficie que una pared recta. el espacio remata en una esquina con un pequeño balcón que Aalto usaba para supervisar los modelos o planos de grandes dimensiones. Se conservan en estos espacios algunas de las maquetas, como la del Finlandia-Talo y también se exponen muchos de los elementos de mobiliario de Artec, como lámparas, sillas, bancos y mesas para diferentes usos. También encontramos un busto de bronce del homenajeado arquitecto, rodeado de plantas trepadoras e iluminado por un bello tragaluz que complementa la riqueza de este espacio. El estudio es verdaderamente inspirador y creo que cualquier arquitecto hoy en día soñaría con poder dirigir unas instalaciones semejantes a estas y es reflejo del éxito de la firma y de haber sabido aprovechar un momento histórico en la arquitectura y el diseño y entregarse al desarrollo de proyectos que enriquecen la cultura de su país Finlandia.

Por último salimos al patio, donde reina la calma y la tranquilidad propios de la región. rodeados de este inspirador edificio , podemos disfrutar de sentarnos en el sencillo teatro aterrazado con muros de piedra del lugar y disfrutar de la luz del verano mientras otros visitantes conversan y algún niño corretea, jugando entre los escalones del patio. Imagino que Aalto pensó incluso en la posibilidad de ofrecer fiestas o eventos o incluso proyecciones en este patio para complementar todas las actividades propias de un estudio. También tuvo la gentileza de pensar en la diversión de sus trabajadores o en la simple posibilidad de salir al exterior y respirar el aire limpio.

Hay que agregar la satisfacción por la labor de conservación del estudio realizada por la fundación Aalto, que realiza un excelente trabajo tanto manteniendo el edificio en condiciones óptimas, sino organizando sus visitas y gestionando todas las actividades alrededor de este patrimonio y además promoviendo su difusión y aportando a la cultura de la arquitectura.

Fotografías por Emilio Fernández

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